James Clerk Maxwell formuló en 1865 la gran unificación del siglo XIX: electricidad, magnetismo y luz como manifestaciones de un mismo campo electromagnético gobernado por cuatro ecuaciones. El trabajo convierte el legado experimental de Faraday — quien pensaba en términos de líneas de fuerza pero no en ecuaciones — en una teoría de enorme poder predictivo. Maxwell predijo la existencia de ondas electromagnéticas que viajan a la velocidad de la luz; Hertz las verificó experimentalmente veintidós años después. Sin Maxwell no hay Hertz, sin Hertz no hay radio, sin radio no hay electrónica moderna. Einstein, al formular la relatividad especial, describió las ecuaciones de Maxwell como el punto de partida de su pensamiento.