Los mayas desarrollan un sistema de calendario dual: el Haab (365 días) y el Tzolkin (260 días). Miden el año solar en 365.242 días (error < 0.001% respecto al valor moderno). Predicen eclipses lunares con décadas de antelación. Rastrean el ciclo de Venus con una precisión de horas. Todo desarrollado sin contacto con otras tradiciones astronómicas del mundo antiguo.