Los mayas desarrollan el cero (representado con un glifo de concha) como placeholder en su sistema vigesimal (base 20). Lo usan en el calendario de Cuenta Larga. Es uno de los dos únicos casos de invención independiente del cero en la historia (el otro es India). No existió transmisión a otras civilizaciones: el conocimiento quedó aislado y fue destruido parcialmente por la conquista española.