Pierre Michaux añade pedales al eje de la rueda delantera de la Laufmaschine de Drais, creando el velocípedo, primera bicicleta con propulsión mecánica directa. El éxito comercial del modelo fue inmediato en París y fundó la industria ciclista europea, precursora directa de la bicicleta de rueda trasera propulsada por cadena y del automóvil ligero.