El microscopio compuesto nació en los Países Bajos hacia finales del siglo XVI, probablemente en el entorno de artesanos ópticos de Middelburg. La tradición atribuye el invento a Hans y Zacharias Janssen, aunque la atribución es históricamente disputada y no existe documento primario contemporáneo que la confirme sin ambigüedad. Lo que sí es incontrovertible es el principio: combinar una lente objetiva y una lente ocular para multiplicar la magnificación más allá de lo posible con una sola lente. Ese principio abriría el camino a Hooke y Leeuwenhoek y, a través de ellos, a la biología microscópica moderna.