La milpa es un sistema de policultivo que combina maíz (Zea mays), frijol (Phaseolus vulgaris) y calabaza (Cucurbita spp.) en el mismo campo, con rotación de terrenos y períodos de barbecho. El sistema explota complementariedades ecológicas precisas: el frijol fija nitrógeno atmosférico en el suelo, compensando el consumo del maíz; la calabaza cubre el suelo con sus grandes hojas, reduciendo la evaporación y suprimiendo malas hierbas; el maíz proporciona soporte físico para las enredaderas del frijol. El resultado es un sistema de alta productividad calórica por hectárea que mantiene la fertilidad del suelo sin fertilizantes exógenos. La combinación maíz-frijol-calabaza aporta además una dieta proteica completa (los aminoácidos esenciales del frijol complementan los del maíz). El sistema fue la base alimentaria de todas las grandes civilizaciones mesoamericanas y constituye el antecedente más documentado de lo que la agronomía moderna denomina policultivo y la permacultura denomina 'guildas de plantas'. Su origen se sitúa arqueológicamente entre 2000 y 1500 a.C. en la cuenca de México y el área maya.