Los hermanos Montgolfier demostraron en 1783 que una envolvente ligera llena de aire caliente podía elevarse de forma estable, primero con modelos no tripulados en Annonay y después con animales en Versalles. El 21 de noviembre de 1783, Pilâtre de Rozier y el marqués d'Arlandes realizaron el primer vuelo humano libre no cautivo sobre París. El globo pertenece a la rama aerostática, no al vuelo de ala fija, pero su importancia histórica es decisiva: convierte el vuelo en una práctica pública y verificable.