George Oliver y Edward Albert Schäfer demuestran que los extractos de médula suprarrenal producen una potente elevación de la presión arterial cuando se inyectan en animales. Su trabajo, presentado en la Physiological Society en 1894, es la primera descripción sistemática de la actividad fisiológica de lo que más tarde se identificaría como adrenalina. Cybulski había llegado a la misma observación de forma independiente en 1895 y reconoció la prioridad de Oliver y Schäfer.