En 1879 Pasteur observó que un cultivo envejecido de la bacteria del cólera aviar había perdido virulencia pero seguía siendo capaz de conferir inmunidad frente a cepas frescas. El hallazgo, en parte fortuito, fue convertido por Pasteur en un principio metodológico deliberado: la atenuación controlada de patógenos como vía para producir inmunidad sin enfermedad. Era la primera vez que alguien generalizaba la observación de Jenner —específica de la viruela bovina— en un método aplicable en principio a cualquier enfermedad infecciosa. Pasteur rindió homenaje explícito a Jenner al denominar su procedimiento "vacunación", extendiendo el término más allá de la viruela.