El ginecólogo belga Ferdinand Peeters propuso a Schering AG en Berlín la formulación de norethisterone acetate con ethinylestradiol para suprimir la ovulación con fines anticonceptivos —idea que los propios científicos de Schering no habían considerado. El resultado fue Anovlar, lanzado en Alemania en 1961: la primera píldora anticonceptiva combinada fuera de Estados Unidos, la primera con una incidencia de efectos secundarios clínicamente aceptable y la que se extendió mundialmente. Peeters murió en 1998 sin haber recibido reconocimiento público por su papel. Un artículo académico de 2012 lo describió explícitamente como "un padre fundador olvidado de la píldora".