En su libro Quantum Theory of Solids (Oxford, 1955), Rudolf Peierls formalizó matemáticamente la inestabilidad que lleva su nombre: una cadena lineal unidimensional de átomos con un electrón por átomo es termodinámicamente inestable en la configuración regular. El sistema se distorsiona espontáneamente alternando enlaces simples y dobles (dimerización), lo que abre una brecha de energía (band gap) y convierte al material en aislante o semiconductor. Esta demostración teórica explicó por qué los polímeros conjugados lineales —como el poliacetileno— debían ser aislantes, y definió la barrera conceptual que Heeger, MacDiarmid y Shirakawa tendrían que superar en 1977 mediante el dopado químico. La intuición original de Peierls data de los años 30 (discusiones con Landau sobre modelos unidimensionales de electrones en cristales), pero la demostración rigurosa se publicó en 1955.