La píldora anticonceptiva Enovid fue el resultado de una convergencia entre la biología experimental de Min Chueh Chang —quien demostró que la progesterona oral suprimía la ovulación en mamíferos—, la dirección científica de Gregory Pincus, los ensayos clínicos de John Rock en Puerto Rico y Boston, y la financiación decisiva de Katharine McCormick. La FDA la aprobó para uso anticonceptivo en 1960. El canon histórico tiende a simplificar esta convergencia en el nombre de Pincus, silenciando especialmente la contribución de Chang.