El propofol fue desarrollado por John B. Glen en ICI en 1973 como anestésico intravenoso de acción rápida y recuperación limpia. Su perfil farmacológico favoreció la cirugía ambulatoria y la anestesia total intravenosa, sustituyendo progresivamente al tiopental. Es uno de los fármacos más influyentes de la anestesia contemporánea.