La Geographia de Ptolomeo sistematizó el uso de latitud, longitud y métodos de proyección para representar el mundo conocido. Aunque contenía errores significativos —especialmente en la longitud del Mediterráneo y en la concepción del océano Índico como mar cerrado— fijó un modelo de cartografía matemática que influyó en el mundo islámico, en Bizancio y en la Europa renacentista. Su papel es fundacional, pero no exclusivo: la cadena que arranca aquí pasa por Bagdad y Palermo antes de llegar a Mercator.