Ivan Puluj, físico nacido en Hrymailiv (Ucrania, entonces Imperio Austro-Húngaro), construye entre 1881 y 1889 una serie de tubos de descarga de gas que producen radiación ionizante capaz de atravesar tejidos y proyectar imágenes de huesos sobre placas fotográficas. En 1896, semanas después de que Röntgen anunciara el descubrimiento de los rayos X (noviembre 1895), Puluj publicó fotografías de esqueletos y manos realizadas con su propio tubo, y afirmó que había obtenido imágenes similares años antes sin publicarlas. Röntgen descubrió el fenómeno sin saber que ya existían tubos capaces de producirlo; Puluj construyó tubos funcionalmente equivalentes sin identificar el fenómeno como una forma específica de radiación. Sus contribuciones al instrumental son anteriores pero no fueron publicadas sistemáticamente.