Ada Yonath, en el Instituto Weizmann de Israel, comienza en los años setenta una investigación que la comunidad científica consideraba prácticamente inviable: determinar la estructura tridimensional completa del ribosoma, la enorme máquina molecular —compuesta de ARN y decenas de proteínas distintas— responsable de sintetizar todas las proteínas de la célula traduciendo la información del ARN mensajero. Yonath desarrolla durante dos décadas, junto con colaboradores, técnicas de cristalización adaptadas específicamente a la inusual flexibilidad y complejidad del ribosoma. Venkatraman Ramakrishnan, científico de origen indio trabajando en el Laboratorio de Biología Molecular del MRC en Cambridge, y Thomas Steitz, en la Universidad de Yale, completan de forma independiente y casi simultánea en el año 2000 las primeras estructuras de resolución atómica completas de las dos subunidades del ribosoma bacteriano, revelando con detalle sin precedentes cómo la molécula lee el código genético y forma los enlaces químicos entre aminoácidos para construir una proteína. Las estructuras revelan además, con gran detalle, el mecanismo exacto por el cual numerosos antibióticos de uso clínico —incluyendo la estreptomicina descubierta por Waksman medio siglo antes— se unen al ribosoma bacteriano para bloquear su funcionamiento sin afectar al ribosoma humano, conocimiento que orienta directamente el diseño racional de nuevos antibióticos frente a la creciente resistencia bacteriana.