En 1909, el médico alemán Richard Richter publicó la primera descripción de un dispositivo intrauterino moderno: un anillo fabricado con tripa de gusano de seda colocado en la cavidad uterina para prevenir el embarazo. El concepto era correcto y el mecanismo funcionaba, pero su trabajo circuló en un ámbito muy restringido y no tuvo continuidad inmediata. El DIU como tecnología anticonceptiva sería retomado dos décadas después por Gräfenberg.