Burton Richter, dirigiendo un equipo en el acelerador SPEAR del SLAC (Stanford), y Samuel Ting, dirigiendo de forma totalmente independiente un equipo en el Brookhaven National Laboratory, detectan en noviembre de 1974 —con apenas días de diferencia y sin conocimiento mutuo— una nueva partícula subatómica con una masa inesperadamente alta y una vida media extraordinariamente larga para los estándares de la física de partículas. El equipo de Ting la denomina partícula J; el de Richter la denomina partícula psi (ψ); al confirmarse que ambos grupos habían detectado la misma partícula, se adopta el nombre conjunto J/psi. Su existencia confirma la predicción teórica de un cuarto tipo de quark —el quark charm, propuesto en 1970 por Sheldon Glashow, John Iliopoulos y Luciano Maiani para resolver inconsistencias del modelo de tres quarks entonces vigente—. El hallazgo, conocido como la "revolución de noviembre" en física de partículas, es la confirmación experimental decisiva que consolida el modelo de quarks como descripción correcta de la materia subatómica y abre paso a la formulación completa del modelo estándar de física de partículas. Richter y Ting comparten el Nobel de Física en 1976, solo dos años después del descubrimiento —uno de los plazos más breves entre hallazgo y reconocimiento Nobel en física—, en explícito reconocimiento del doble descubrimiento simultáneo e independiente.