Arabista inglés del siglo XII conocido en las fuentes latinas como Robertus Castrensis, Robert of Chester construyó su carrera de traductor en la Iberia cristiana de mediados del siglo XII, en un periodo en que la frontera entre los reinos cristianos y al-Ándalus generaba intercambios intelectuales intensos. Se le documenta en Barcelona en 1136, estudiando con Plato de Tívoli, y hacia 1141 cerca del Ebro, dedicado a la alquimia y la astrología junto a su compañero de investigaciones Hermann de Carintia. En 1142, Pedro el Venerable, abad de Cluny, los encontró a ambos y los persuadió de emprender la primera traducción latina del Corán, proyecto que Robert completó él solo en 1143 mientras ejercía como arcediano de Pamplona. Su etapa más fructífera como traductor científico se desarrolló en Segovia: el 11 de febrero de 1144 completó allí el Liber de compositione alchemiae, la primera traducción latina conocida de un tratado alquímico árabe, atribuido al príncipe omeya Khalid ibn Yazid; y en 1145 -fecha confirmada por el colofón del propio manuscrito, datado en Era Hispánica- tradujo en la misma ciudad el Compendioso libro de cálculo por compleción y balanceo (Liber algebrae et almucabola) de al-Khwarizmi, primera versión latina de la obra fundacional del álgebra, cuya traducción introdujo el término 'álgebra' en el vocabulario occidental, fijó la palabra 'res' para la incógnita, y dio origen, a través de su primera línea ('Dicit Algoritmi'), al término moderno 'algoritmo'. Hacia 1149-50 adaptó al meridiano de Londres unas tablas astronómicas basadas en al-Zarqali y al-Battani, y tradujo el tratado de Ptolomeo sobre construcción de astrolabios. Investigaciones filológicas modernas (Busard y Folkerts, edición crítica de 1992) le atribuyen además, aunque con la cautela de una interrogación en el propio título de la edición, la autoría de la llamada 'Versión II' de los Elementos de Euclides, durante siglos atribuida a Adelard of Bath: un texto que redujo las densas demostraciones originales a enunciados claros y se convirtió en el Euclides latino más influyente de los siglos XII y XIII, sirviendo de base principal a la redacción que Campanus de Novara compondría décadas después.