La técnica que permitió fabricar la vacuna antirrábica fue desarrollada por Émile Roux: cultivar el virus de la rabia en médula espinal de conejo infectado y atenuarlo mediante desecación. Roux documentó el método en su tesis doctoral de 1883 y lo describió como base del trabajo con Pasteur. En 1885, cuando se aplicó por primera vez en el niño Joseph Meister, Roux se ausentó deliberadamente por considerar insuficiente la evidencia en animales — una posición científicamente más rigurosa que la de Pasteur. El Dr. Grancher administró el tratamiento. El reconocimiento histórico se concentró en Pasteur, que aportó la dirección científica general pero no la técnica específica del proceso de atenuación. Roux nunca recibió el Nobel; fue nominado en 1888.