Ángela Ruiz Robles, maestra nacional en Ferrol, patenta en 1949 (patente nº 190698) un dispositivo mecánico de lectura portátil con bobinas intercambiables de contenidos, iluminación eléctrica regulable, sistema de ampliación óptica y posibilidad de adaptación a distintos idiomas. En 1962 obtiene financiación para construir un prototipo funcional. El dispositivo permite al usuario seleccionar contenidos por materia, ajustar el tamaño del texto y llevar múltiples libros en un solo aparato. Ruiz Robles diseñó el invento para reducir el peso de los libros escolares y adaptar los materiales al nivel de cada alumno. El prototipo original se conserva en el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT) de A Coruña. La trayectoria del invento es un caso documentado de silenciamiento de autoría femenina: la narrativa canónica del libro electrónico no cita a Ruiz Robles.