Ernest Rutherford, en la Universidad de Manchester, interpreta los resultados del experimento de dispersión de partículas alfa sobre lámina de oro realizado por Hans Geiger y Ernest Marsden: mientras la mayoría de las partículas alfa atravesaban la lámina sin desviarse, una fracción pequeña pero significativa se desviaba en ángulos grandes, incluso hacia atrás —algo incompatible con el modelo atómico vigente ("pudin de pasas" de Thomson). Rutherford concluye que la carga positiva y casi toda la masa del átomo deben estar concentradas en un núcleo diminuto y denso, con los electrones orbitando a su alrededor en un espacio mayoritariamente vacío. El modelo nuclear sustituye al modelo de Thomson y es la base sobre la que, un año después, Niels Bohr introduciría niveles cuantizados de energía.