En 1988, Randall Saiki y colaboradores de Cetus Corporation publicaron en Science la integración de la Taq polimerasa termoestable en el protocolo de PCR, eliminando la necesidad de añadir enzima manualmente tras cada ciclo de desnaturalización. Este fue el paso que convirtió la PCR de un procedimiento laborioso y semimanualen la técnica completamente automatizable que permitió los termocicladores modernos. La robustez y escalabilidad de la PCR con Taq fue el fundamento técnico del Proyecto Genoma Humano y de la biología molecular contemporánea. El paper de 1988 es uno de los más citados de la historia de la biología.