Wilhelm Schickard (Herrenberg, 1592 – Tubinga, 1635), matemático y astrónomo en la Universidad de Tubinga, diseña en 1623 la primera calculadora mecánica documentada de la historia. El dispositivo suma y resta automáticamente hasta seis cifras mediante ruedas dentadas con mecanismo de acarreo, y facilita la multiplicación mediante cilindros de tipo varillas de Napier. Schickard describe la máquina en dos cartas a Johannes Kepler (1623 y 1624, conservadas en los archivos de Pulkovo), encargándole construir una para sus cálculos astronómicos. El prototipo original se destruyó en un incendio durante la Guerra de los Treinta Años. Fue reconstruido en 1960 por Bruno von Freytag Löringhoff. La narrativa canónica otorga el crédito a Pascal (1642) ignorando a Schickard por 19 años.