El médico aragonés Miguel Servet describió en el Libro V del Christianismi Restitutio (1553) el recorrido de la sangre desde el ventrículo derecho hasta los pulmones, donde se mezcla con el aire, y su retorno al ventrículo izquierdo — la primera descripción europea precisa de la circulación pulmonar. La obra fue impresa clandestinamente en Vienne (Francia) en 1.000 ejemplares; Calvino denunció a Servet, que fue arrestado, condenado por herejía y quemado vivo en Ginebra ese mismo año junto a la mayor parte de los ejemplares de su libro. Solo tres copias sobrevivieron. El descubrimiento quedó sepultado durante 75 años hasta William Harvey (1628), que recibe el crédito histórico universal y no menciona a Servet.