En diciembre de 1961, Elias Snitzer publicó en Physical Review Letters la demostración del primer láser de vidrio dopado con neodimio (Nd:Glass), operado en la American Optical Company de Southbridge, Massachusetts. A diferencia del láser de rubí de Maiman (1960), el vidrio como medio activo permitía fabricar bloques de gran tamaño sin las limitaciones de los cristales, abriendo la vía hacia sistemas de amplificación a escala industrial. Este hito es el origen material de la cadena tecnológica que culminó en los láseres del NIF: el mismo principio Nd:Glass, escalado durante décadas, forma los 192 amplificadores del Lawrence Livermore. El logro experimental fue en octubre de 1961; la publicación formal se fechó el 15 de diciembre de 1961.