Sócrates desarrolla en Atenas entre c. 470 y 399 a.C. un procedimiento sistemático de interrogación para examinar creencias mediante preguntas encadenadas que fuerzan al interlocutor a explicitar sus supuestos y detectar contradicciones internas. El método opera en dos fases: la elenchus (refutación), que destruye una tesis mostrando sus inconsistencias, y la mayéutica (el arte de la partera), que extrae conocimiento latente mediante preguntas sucesivas. Es el primer método documentado de demostración por reducción al absurdo aplicado al razonamiento verbal. Aristóteles, discípulo de Platón durante veinte años en la Academia, formalizará la estructura lógica del método socrático en el Organon, produciendo la lógica silogística. Sin el método socrático como precursor directo, la sistematización aristotélica de la inferencia formal carece de antecedente verificable.