Solón derogó casi todas las leyes de Dracón —excepto las de homicidio— para pacificar una Atenas al borde de la guerra civil. Su hito principal fue la abolición de la esclavitud por deudas (seisachteia): antes de Solón, un ciudadano pobre que no podía pagar un préstamo se convertía legalmente en esclavo de su acreedor. Dividió a los ciudadanos según su riqueza y no por su nobleza de sangre, creando el concepto de isonomía (igualdad ante la ley) que más adelante estudiarían los romanos para redactar las XII Tablas.