En febrero de 1888 comenzó a operar en Richmond, Virginia, el sistema de tranvía eléctrico diseñado por Frank Julian Sprague para la Richmond Union Passenger Railway. El sistema de Sprague se convirtió en el prototipo duradero de los tranvías eléctricos urbanos por su viabilidad a gran escala y su superioridad operativa frente a alternativas previas (tracción animal, cable). Su arquitectura —motores montados en los bogies, captación por trole aéreo— fue replicada en cientos de ciudades del mundo en la década siguiente.