El 20 de marzo de 1886, William Stanley proporcionó electrificación por corriente alterna a oficinas y comercios de Main Street en Great Barrington, Massachusetts. Fue la primera demostración de un sistema práctico de iluminación eléctrica en corriente alterna que usaba transformadores para ajustar los niveles de tensión a lo largo de la red de distribución. Este sistema resolvía el problema central que limitaba al DC de Edison —la caída de tensión en distancia—, abriendo el camino a la electrificación de largo alcance.