Steinway & Sons introduce el cruce de cuerdas (overstringing), colocando las cuerdas graves en diagonal sobre las agudas para optimizar la caja de resonancia. Combinado con el marco de hierro fundido y el mecanismo de doble escape, establece el diseño de 88 teclas (7 octavas y un cuarto) que sigue siendo el estándar mundial del piano de concierto.