En octubre de 1985, Donna Strickland y Gérard Mourou publicaron en Optics Communications la técnica de Amplificación de Pulso Chirpeado (CPA), que resolvió el obstáculo central para construir láseres de altísima potencia: la destrucción de los materiales ópticos por densidad de energía. El método estira temporalmente el pulso descomponiendo sus frecuencias, lo amplifica en vidrio Nd:Glass sin fundir los componentes, y lo recomprime justo antes del blanco, liberando potencia colosal en picosegundos. Sin CPA, los 192 haces del NIF habrían destruido sus propios amplificadores. Strickland y Mourou recibieron el Nobel de Física 2018; Strickland fue la tercera mujer laureada en Física en más de un siglo.