John Strieder intentó el 6 de marzo de 1937 en el Massachusetts General Hospital de Boston la ligadura de un ductus arterioso persistente en una mujer de 22 años con endocarditis bacteriana, treinta años después de que John Cummings Munro propusiera la idea (1907, Philadelphia Academy of Surgery) sin llegar a operarla. Por la corta longitud del conducto solo se logró un cierre parcial; la paciente mejoró de forma inmediata pero falleció a los cuatro días. Es el primer intento quirúrgico documentado sobre el ductus, antecedente directo de la ligadura exitosa de Robert Gross al año siguiente (1938).