La Corea de la dinastía Goryeo desarrolló tipos móviles metálicos más de dos siglos antes que Gutenberg. La tradición histórica atribuye el primer uso documentado a Choe Yun-ui en torno a 1234, para la impresión del Sangjeong Gogeum Yemun. La prueba material más robusta es el Jikji (1377), el libro más antiguo impreso con tipos metálicos móviles que se conserva físicamente, inscrito en la Lista UNESCO Memoria del Mundo en 2001 y custodiado en la Bibliothèque nationale de France. Gutenberg reinventó la solución de forma independiente en Europa; su revolución tuvo un impacto cultural incomparablemente mayor. Pero el tipo metálico móvil, como hito técnico, pertenece a Corea.