Leonardo Torres Quevedo concibe el sistema en 1901 y realiza sus primeros experimentos funcionales en 1902 con un triciclo dirigido a distancia por telégrafo sin hilos, antes de patentar en 1903 el Telekino, un sistema que transmite órdenes a distancia mediante ondas hertzianas para gobernar movimientos mecánicos sin cables ni operador en el punto controlado. Lo demuestra públicamente en 1906 en el puerto de Bilbao controlando una embarcación a distancia ante el rey Alfonso XIII. Es el primer sistema documentado de control remoto inalámbrico aplicado a un vehículo real, anterior al control remoto de Tesla sobre una maqueta (1898, sin aplicación a vehículo real en condiciones operativas) y a cualquier sistema comercial equivalente. Torres Quevedo no comercializó el invento; su empresa no obtuvo financiación suficiente del Estado español. El principio técnico del Telekino es el fundamento directo de todos los sistemas de control remoto modernos.