Richard Trevithick (Illogan, Cornualles, 1771 – Dartford, 1833), ingeniero minero de Cornualles, construye el 21 de febrero de 1804 la primera locomotora de vapor de la historia en la fundición de Penydarren (Merthyr Tydfil, Gales): arrastra diez toneladas de hierro y setenta hombres durante 16 kilómetros a unos 8 km/h sobre raíles de fundición. La clave de la aportación de Trevithick es el vapor de alta presión: mientras Watt insistió en presiones bajas por razones de seguridad y patentes, Trevithick usa vapor a más de 3 atmósferas, haciendo posible una máquina lo suficientemente compacta y potente para moverse sobre raíles. Los raíles se rompieron por el peso, y el proyecto no se comercializó; Trevithick murió en la pobreza. Stephenson retoma su principio 25 años después.