Unix y C son uno de los sistemas generativos más influyentes de la historia del software. Unix nació en 1969 como sistema operativo modular y de propósito general en Bell Labs; C se desarrolló entre 1969 y 1972 para reescribirlo en un lenguaje portable. La combinación fue revolucionaria: por primera vez un sistema operativo completo podía trasladarse a diferentes arquitecturas de hardware cambiando solo el compilador. Unix introdujo la filosofía de herramientas pequeñas y componibles; C proporcionó el lenguaje de sistemas que domina la programación de infraestructura hasta hoy. Linux, macOS, iOS, Android y la mayoría de los servidores de Internet son descendientes directos de esta dupla.