Los Padres Fundadores combinaron tres tradiciones europeas: de Rousseau tomaron la soberanía popular como origen único del poder ('We the People'); de Montesquieu, citado explícitamente por Madison en El Federalista n.º 47, la separación de poderes entre legislativo, ejecutivo y judicial; y de Blackstone, los derechos procesales concretos del Common Law -habeas corpus, juicio por jurado- que los colonos habían invocado contra Jorge III.