Ivan Vučetić, nacido en Hvar (Croacia, entonces Imperio Austro-Húngaro), emigra a Argentina y desarrolla en 1891 en la Policía de la Provincia de Buenos Aires el primer sistema completo de identificación criminal por huellas dactilares, clasificando las huellas en cuatro tipos fundamentales (arco, presilla interna, presilla externa, verticilo). En 1892 resuelve el primer caso criminal del mundo mediante dactiloscopia: el asesinato de los hijos de Francisca Rojas en Necochea. Francis Galton (Reino Unido) había propuesto en 1892 un sistema teórico de clasificación sin aplicación operativa policial; Edward Henry estandarizó la clasificación de Galton en la India en 1897. La Argentina fue el primer país del mundo en usar huellas dactilares como sistema oficial de identificación criminal, gracias a Vučetić.