Horace Wells empleó óxido nitroso para realizar extracciones dentales sin dolor, demostrando que un gas inhalado podía abolir la percepción dolorosa en procedimientos invasivos. Su aportación fue decisiva en odontología y en la conceptualización clínica de la anestesia inhalatoria. Aunque una demostración fallida empañó su reputación, su lugar como pionero del óxido nitroso está sólidamente asentado.