Otto Wichterle, químico checo, sintetiza en 1960 el poli(2-hidroxietil metacrilato) —HEMA— el primer hidrogel sintético biocompatible con tejidos vivos, y demuestra que puede fabricarse en forma de lentes de contacto blandas mediante un dispositivo de hilado centrífugo construido con un kit de juguete Merkur en su apartamento de Praga. Publica el método en Nature en 1960. La patente fue registrada por la Academia Checoslovaca de Ciencias, que la cedió a National Patent Development Corporation (EE.UU.), que a su vez la licenció a Bausch & Lomb. Bausch & Lomb comercializó las lentes de contacto blandas globalmente desde 1971 sin que el nombre de Wichterle apareciera en ningún producto. Hoy el HEMA y sus derivados son la base de más de 140 millones de usuarios de lentes de contacto blandas mundialmente.